"Como en la práctica de Leonardo, cuya pasión por los flujos y los remolinos creadores de formas es bien conocida, no es la natura naturata (las criaturas naturales en tanto resultado de un proceso), sino la natura naturans (la creación natural como un proceso en sí) lo que constituye la apuesta esencial de la intención artística" (Ser Cráneo, Didi-Huberman, p. 46).Como es agosto en Bogotá comenzamos con el viento, como es la sabana de Bogotá vamos a los humedales, como es ciudad donde estamos, vemos también eso de naturaleza de lo que está llena la ciudad y que no consideramos cuando hacemos la oposición ciudad-naturaleza: aire, agua que camina en nosotros, la lluvia, el suelo en el que andamos, las plantas que crecen en los resquicios.
El paisaje no afuera de la ciudad, sino adentro, como compromiso: por ejemplo el de las plazas de mercad, el de las huertas y jardines.
Más que intervenir lugares, que no podemos dejar de hacerlo con solo estar ahí, quisiera que pudiéramos llevarlos con nosotros: entenderlos antes de imponernos sobre ellos. Tal como cada animal lleva en sí los lugares.