Para
comenzar preguntamos qué quisieran ver en las obras.
María:
una intuición de lugar.
Laura:
quisiera ver si cuestionan o se preguntan por la palabra sutil en esta frase de Didi-Huberman: “actos sutiles de lugar”
(aparecer, naciente, según dice antes)
Víctor:
si hubo contemplación de la naturaleza (espiritual) y cómo la veían (percepción
física) y cómo la tradujeron a este lugar.
Camila:
Cómo trajeron lo que sintieron y cómo lo sentimos nosotros.
Además,
Víctor quería saber la relación de la obra con el texto.
Si hay notas en discusión por la no presentación de una parte del
trabajo, por mera justicia la presentación en este momento se vale, pero tiene
un punto y medio menos.
***
Primero,
una visión general: Ante todos los
trabajos es posible preguntar (tal vez el de Camilo escape un poco) ¿Cómo huir
del impulso formalizador, de la composición y de los medios conocidos? Parece
que tienen aún muy presente la “orden” del arte de “ser bello”, de un orden
impuesto por el artista, a un orden propio de la naturaleza… tal vez porque el
JBB, que visitamos, tiene impuesta nuestra idea de orden, y este orden impuesto
inundó los trabajos, de pronto debemos ir a lugares más “desordenados”, es
decir “ordenados” por la naturaleza y podrían recordar el trabajo de Marina
Abramovic “art must be beautiful, artist must be beautiful”
(https://www.youtube.com/watch?v=H1smoNE6Stc)
**
Víctor:
En
el lugar que nos trajo Víctor había un video, una piedra grande y redondeada,
de río, bajo la piedra millones de granos de arena y pequeñas piedras, una
rosa, unos pétalos de rosa y una flor amarilla (cuyo nombre no sé). La piedra
había sido regada con un chorrito de agua que le cayó por un lado.
En
el video había un colibrí que bebía y se bañaba en el agua de una fuente de
piedra, Víctor lo grabó por bastante tiempo, desde que lo descubrió hasta que
el colibrí voló (al parecer asustado por la emoción de una voz que se oye en el
video).
¿Cómo
se convierten estos objetos en una traducción sutil de lugar?... a lo sutil,
dice alguien, no le sobra ni le hace falta nada. El sentimiento está más en el
video.
Sutil
“hilo que está por debajo de la urdimbre, el hilo más delgado del tejido”
(encuentra Laura en la etimología)
Cada
uno de los seres, de esos seres traídos era un universo: la piedra, los granos
de arena, cada pétalo y los estambres escondidos. Todos estaban vivos y podría
ponerse a ellos, también, la misma atención que se puso al colibrí. La piedra
ya tenía las marcas del agua, ya traía el río en ella, cómo sacar esas huellas
del río a la luz? Si ya trae río el chorrito de agua podría no ser necesario.
El
video estaba en el suelo. El colibrí es el aire, el aire que bebe agua,
entonces ¿por qué poner el video en suelo? Nunca se ve un colibrí en el suelo…
siempre está arriba, incluso descansa arriba (solo cuando muere y cae).
Recordé
que hay muchos mitos indígenas sudamericanos que hablan sobre cómo el colibrí
fue quien nos salvó de la sequía, se pueden buscar.
Presentación
diapositivas: dice la presentación: cada quién sacia su sed a su manera, el
colibrí de una forma, con agua, Víctor con su cámara, con sus ojos y el
registro del instante. Los dos están y comparten el mismo tiempo en la fuente.
El uno dejándose ver, el otro viendo.
Por
otra parte, en la presentación es evidente que te fijas en la artificialidad
del lugar, todas las imágenes son de plantas intervenidas, rayadas, de la
señalización del JBB, que resulta graciosa en el contexto de Penone (no
aceptamos perdernos, no queremos perder la cabeza ni aceptamos ser
atravesados), la fuente y la construcción. Sacas a la luz lo artificial del
jardín botánico, su ser construido por el hombre.
En
el trabajo presentado y en la presentación de diapositivas está la mirada
atenta y paciente. Si algo nos puede enseñar Víctor es a ver, a tener el tiempo
para ver.
Nota total: (en discusión, pues no hay bitácora)
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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40 (está bien, creo que puedes
ser más consciente de lo que hiciste, de la observación de cada elemento y de
acciones que están aparentemente por fuera, y que son fundamentales, como
cargar la piedra hasta el salón)
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37 (está bien que relacionas por
imágenes tu lectura, en una presentación en ppt, pero no hay un trabajo como
tal sobre el texto, y sé por todo lo que nos dijiste que puedes hacerlo)
|
0 No hay bitácora, Laura
presentó una bitácora de lo no ocurrido, qué se puede hacer en tu caso?)
|
***
Laura:
Tres
muestras en vidrio, flotando entre dos pequeños vidrios, dos plumas de aves y
una ¿semilla?, en el medio. Están en el vidrio por las clepsidras…
También
hay dos hojas de papel: una pintada por un árbol, una dibujada por la lluvia.
Una rama-pluma por fuera. Todas acompañadas por su “fichita”: delante la hora y
el lugar, detrás las preguntas. ¿Cómo llevarse un lugar? ¿Cómo el lugar se va
con uno?...
“No
son hechos por mí”. Es ese punto de encuentro. El lugar del encuentro. Como en
el texto: si los dos se intervienen mutuamente, ella y el lugar, el punto puede
ser precisamente ese punto de encuentro, cuál es esa membrana en la que se
tocan. Las muestras también flotaban en medio de los dos vidrios. Estaban suspendidas,
ni en un lado ni en el otro.
Un
pedacito trae todo el lugar, si lo hacemos punto de encuentro.
Ser
atravesados por el lugar, cómo el lugar actúa sobre sus partes, sobre las
cosas.
Todo
puesto en la mesa al lado de la ventana… ¿por qué? “porque hay luz”. Pero
también todo era umbral, el papel era el lugar de roce del árbol y de la
lluvia. Y al acercarse para verlos, sin quererlo nos veíamos obligados a
escuchar la calle, a percibir la luz que entraba al salón, a ver el árbol vivo
y grande, del frente, moviéndose con el viento, en contraposición a los rastros
suspendidos en vidrio.
Creo
que fuiste la persona que más nos hizo caer en cuenta del salón, del lugar
donde estábamos. De los fragmentos suspendidos en su diálogo con el nuevo lugar
en el que estaban ahora, un salón de clases que pretende ser un no-lugar, pero
que tiene ventanas por las que entra el ruido y el sol y el mundo. Y en el que
estamos viéndolos.
Creo
que está intuición, de diálogo entre lugares, puede ser explorada cada vez más.
Enséñanos a dialogar con el lugar en el que estamos, en el que nos tocó hacer
la entrega, en el que nos tocó vivir, (cómo hablar del mar desde Bogotá?... tan
lejos, tan cerca).
Tal
vez nos habla de que el salón es río o viento, de que nosotros mismos lo somos,
ser conscientes del lugar en el que estamos y de lo que somos.
(de
tu texto) “Digo, ser río no puede ser cualquier cosa y menos al enfrentarse al
mundo (enfrentarse, que implica que algo
es más grande que uno o, mejor aún, que es su igual), no solo al intervenirlo
sino al dejarse intervenir, al ser atravesado por este (si uno lo piensa bien,
constantemente está siendo atravesado por imágenes, por publicidad, por
palabras, por sonidos… Considerar ser atravesado por la hierba o el viento no
es tan descabellado), modelado como el río modela la piedra; he aquí: ¿cómo
modelar el entorno* con el mismo
amor con el que el río modela la piedra?”
Y
este entorno no es el que se dejó
atrás, sino en el que estamos (un río convierte en río el lugar por el que
va, al llegar a un lugar, lo convierte en río también, el mar hace lo mismo:
cuando se entra a un lugar lo convierte en mar, y el fuego hace lo propio… ) el que llevamos,
arrastramos con nosotros, que hemos sido atravesados por él, una vez
atravesados por él ya no podemos hablar de lo que “fue”, sino de lo que “es” y
convertir el lugar donde nos posamos en eso que fue, sin borrar del todo la
memoria (estoy pensando en los pueblos inundados para hacer represas, que son
lago, pero sigue viéndose la cúpula de la iglesia sobresalir del lago).
(de tu texto) “(los objetos y los
lugares estando, siendo, cambiando, aumentando, disminuyendo, etc)… Ahora, ser
río ubica al escultor (al artista, a la persona, el ente del espacio)… esto cambia radicalmente el “resultado”, la
“obra terminada” por un constante proceso en flujo (Ser río)”.
Gracias
por la bitácora del no-crecimiento de la planta. ¿Cómo registrar la espera, lo
que no sucede, la frustración? Requiere la atención de la que nos habla Víctor,
y ser capaz de dar cuenta del sentimiento del que nos habla Camila.
El
dibujo puede dar cuenta precisamente de lo que no está, como la escritura, de
lo que no ha sido, ¿cómo puede darm cuenta de la ausencia la fotografía? (hay
otro texto de Didi-Huberman que te puede servir Imágenes pese a todo).
Nota
total: 45
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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|
45 (Quisiera una reflexión mayor
sobre la relación del no-lugar al que llevaste el lugar)
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41 (es prometedor... espero
continuaciones)
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50 Gracias por dar la pauta de
una bitácora de la imposibilidad. Pues claro que siempre pasa algo, en mí,
cuando creo que nada pasa.
|
Camila:
Se
humedece el papel por 20 minutos, se pone sobre la rama y sobre una espuma y se
pasa por la prensa de grabado: tenemos el intaglio
hecho por la rama, por la hoja que dejó incluso su pigmento. Y tenemos otros
dos intaglios, hechos a partir de un molde en cartón paja.
¿En
el humedal habrá intaglios? Es posible decir que aún lo traído son fragmentos
del lugar, no el lugar con ellos, ¿están ahí como una intuición de lugar?
El
trabajo es bellísimo, pero ¿puede ser que su misma belleza limpia, uno a uno, nos
aleje del lugar?, ¿de referir las hojas a un lugar específico, de saberlas
parte de un tronco, del aire que lo rodea, del agua que lo alimentó?
En
el intaglio quedó perfectamente la observación de esas hojas, ¿cómo dar cuenta
cada vez más de esa observación que permite el intaglio?
¿Te
pueden servir las observaciones que hago abajo a Catalina?
No
tengo textos en qué apoyarme. (Sin nota
hasta encontrar los textos)
Nota
total: (en discusión, pues no hay texto ni bitácora)
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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|
40 (estaba hermoso, pero la belleza es
peligrosa... divide el mundo en lo que conocemos)
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0
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0
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Cristian:
Dibujo
en blanco sobre negro de una fotografía del lago del JBB. “Está dibujado y todo
el mundo sabe que es ese lugar, a pesar de que lo hice en negativo”. “El JBB
tienen una naturaleza artificial, aunque es bonito”.
El
trabajo era traer un lugar... ¡dibujarlo y poner el dibujo en una mesa elegida
al azar, será traer un lugar?
En
el propio texto tuyo tienes varias pistas, que tú mismo te las das: “el Habla
escultórica es entender el objeto desde su origen”
Entonces,
¿cómo está el origen de este dibujo en el dibujo mismo y en el lugar en el que
lo pusiste, o cómo está el origen de este lago en ese dibujo?
Dices
también en tu texto que hay un vínculo entre el objeto y la persona que lo
aborda, “es la manera de acercarse no sólo al objeto, sino a sí mismo, y poder
de alguna forma entenderse”.
¿Cuál
es la relación de estas frases del texto con tu trabajo? Dado que el que dibuja
y el que escribe es la misma persona debe haber relación.
En
el dibujo por ahora no se ve, no es claro cómo das cuenta de tu mirada, del
origen de esa mirada, de la relación entre tú mismo y el espacio; y,
definitivamente no hay una búsqueda de espacio, en una clase de prácticas de
espacio... (¿Qué puede significar traer un lugar a otro, sino ocupar el espacio
en el que se está?
Tal
vez lo que dijo Camilo Lora sea lo que puede aportarte: “repetir y acumular
trazos hace el matorral, hace la naturaleza”. Con ello, con fijarte en la
acción de dibujar, de sobreponer líneas, podías pasar del dibujo, aún estetizado, y quieto, encerrado en sí
mismo, al ejercicio del dibujar, como un acto del cuerpo, del espacio.
Por
último dices en tu texto que el cráneo es una escultura, ¿por qué?
Nota
total: (en discusión, pues no hay bitácora y aún puedes relacionar el texto con
tu trabajo)
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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30 (sé que esta nota es alta en
relación al trabajo)
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23 (cumpliste con la tarea, pero
cumplir no basta, no relacionarlo con el trabajo propio es menos de la mitad
de hacer la tarea para un estudiante de artes, no es la mitad de un 5)
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0 No hay bitácora, Laura
presentó una bitácora de lo no ocurrido, ¿qué se puede hacer en tu caso?)
|
Camilo:
Tres
sentados con los ojos cerrados, van a vivir la “experiencia”, tres con los ojos
abiertos ayudarán a Camilo a “hacer vivir” esa experiencia.
Camilo
toca en la dulzaina el sonido del agua del humedal. Uno de los ayudantes pone
sonidos grabados en el jardín, otro pasa pulverizando hojas de eucalipto, otro
lleva un balde de agua con una lechuga, Camilo acaricia con la lechuga los
brazos arremangados de los que están sentados.
Todos
sintieron volver a caminar en el JBB, María sintió nadar en un mar lleno de
algas.
Luego
nos tocó arreglar el salón y la conversación se deshizo, pero quisiera
recordar.
¿Cómo
es este un acto sutil de lugar?… ¿es un acto sutil de lugar? ¿Hay que ser
sutil? (Precisamente lo que preguntaba Laura, creo que fuiste el que más dialogó
con su pregunta, de pronto no es necesario ser sutil, sino sumergirse del
todo).
Pensé
que el acto era difícil y tanta logística puede distraer de la experiencia,
pensé que podría dejarse solo al público para que se frotara con las lechugas
como más le gustara, ante una máquina o “sistema frotador de lechuga”
(estoy
pensando en las máquinas del teatro barroco: http://www.culturalalbacete.com/es/inicio--actividades.zhtm?url=2&lang=es&mode=view&corp=culturalalbacete&arg_id=128)
Aunque
es problemático (éticamente) frotarse con comida, la forma en que se resolvió
esto gracias a Catalina fue muy buena, fue la comida de Tambor. Igual era una
sola lechuga, ¿cómo se resolvería con muchas?
Recordé
los animales que se rascan con las cortezas, que se restriegan en los árboles.
El gozo del contacto directo entre pieles animales y vegetales (eso nos
encanta), el insecto que se llena de polen… nos han dicho que es por el néctar,
pero pensé que de pronto también le encanta quedar lleno de polen, que también
es un placer.
Los
sonidos de los recorridos tenían algo bueno: no eran idílicos: estaba todo, los
carros, los discursos, no se abstraían de la realidad del humedal y del jardín
en medio de la ciudad, y de la experiencia de una visita guiada, realizada en
medio de una clase.
El
texto es difícil de entender, me alegra la conexión inicial con Aristóteles.
Luego debes recordar que el libro no es de Penone, sino de Didi-Huberman.
Esto
resalto del texto: “explica e indaga en las mímesis o imitaciones que tenemos
con el entorno natural, pero qué es esto de natural, qué son en sí las fuerzas
naturales, cuál es la importancia del tiempo, para la comprensión de nuestra
conciencia?”.
Luego
no está clara la división que haces entre “natura natural” (ese término no está
en el texto, está natura naturata) y “natura naturante”. ¿Podrías volver a leer
y a escribir? También el significado que le das a la palabra positivista,
no entendí.
Quisiera
compartir esto con los demás “Para Penone el hecho de que tengamos lo que
llamamos conciencia no nos hace más ni
menos que el resto de la creación, para el todo es parte de la naturaleza, y todos
somos la conciencia universal, y así el pájaro se convierte en un ser
inteligente, y sensible, también el rio y la excavación, porque las huellas de
los seres líquidos o gaseosos son también obras, y son el arte de los
elementos. Pertenecer a o ser dueño de, he ahí la diferencia entre estrategia y
metodología, pienso que al penone moldear la roca a manera de rio, lo que hace
es una conversación más profunda con lo que es la naturaleza, que si le diera a
la piedra , forma de cubo, también nos lleva a preguntarnos qué es esto de la
perfección, como saber que piedra del rio elegir, bajo que influencia o gusto.”
“Tal vez no veamos el movimiento en las hojas, pero aun así se están moviendo,
están creciendo, pero no les damos el tiempo, para poderlas ver, si grabáramos
en una cámara y lo pusiéramos a reproducir rápidamente, veríamos la manera del crecimiento de ellas,
pero siempre tenemos tanto afán que nos perdemos la oportunidad de comprender
la vida.
“Para
mí estos son los dos problemas del tiempo en el arte, 1 la diferencia de tiempos entre los seres, 2 la falta de paciencia en
nuestra perspectiva”. (creo que
Víctor puede enseñarnos mucho de esta paciencia para ver)
Esto resaltado en negrillapueden
ser las preguntas que te guíen de aquí en adelante.
“Lo
último que me queda por señalar respecto a Penone, es su manera de entender la
fractalidad en su obra, como por ejemplo
en la que hace un árbol enramado, dentro de un tronco gigante, me hace pensar y
darme cuenta que si dentro de un árbol, hay miles de árboles fractales, dentro
mío habrán miles de mi comprimidos, en conciencia. A veces pienso que somos
como hormigas queriendo ver un árbol, todos nosotros contándonos los unos a
otros cuales son las perspectivas de lo
que es la vida en sí , uniéndonos y entrelazándonos, llegando a acuerdos y construyéndonos y constituyendo un órgano
fractal complejo y perfecto, que es el planeta.”
(creo que hay un diálogo con Laura
también aquí, de la diferencia de tiempos, Laura quería llevarse el tiempo del
humedal, como una hormiga o una mariposa que se quiere llevar el tiempo de un
humano)
Ambos, obra presentada y texto, merecen ser reescritos con más
cuidado, con más paciencia, con todo el tiempo lento del que hablas. En uno pensando en las
palabras exactas (había un escritor que se amarraba a su silla, hasta encontrar
la palabra indicada), en otro pensando en el espacio, en la cantidad de
lechugas, en cómo la “logística” o el dispositivo sea tan sencillo, tan
sencilla, que el espectador se pueda hundirse en la complejidad de lo que
propones. ¿Cómo acaricia una lechuga al crecer, cómo percibe su crecimiento la
babosa que vive en ella?
A
lo que llamaste bitácora del crecimiento de la planta, no era una bitácora…
eran cuatro fotos tristes que no se correspondían con lo que narrabas de los
girasoles…
Nota
total: (en discusión, pues no hay bitácora y si quieres puedes trabajar tu
texto)
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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|
45 (hay mucho más aún en lo que
se intuye que en lo que has hecho)
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37 (hay intuiciones maravillosas
y lo compartí casi todo porque creo que nos sirve a todos, pero mucho mucho
descuido en su escritura)
|
1.5 Realmente no podemos decir
que hay bitácora, saliste del paso.
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Catalina:
Comienzo
por tus dos textos: pues hay una potencia enorme en tu escritura, capacidad de
reflexión, capacidad de emoción, de transmitir emoción, justamente en la
reflexión misma, no en las expresiones de emoción.
Según
dices el libro de Didi-Huberman está dividido en 9 partes, que son 9 formas de
ver, o más bien, 9 VISIONES de la escultura. Y dado que escultura, afirmas, es
igual a naturaleza – Entonces, estas 9 partes, son 9 VISIONES (apariciones,
intuiciones, revelaciones) de la naturaleza misma.
Resumen
de tu texto:
En
ser agua sabemos que el acto de esculpir es un encuentro entre “materiales”
(dices tú), yo diría que en este caso a esos materiales se les puede llamar
mejor “fuerzas” (naturaleza naturada serían materiales, naturaleza naturante
serían fuerzas).
En
ser excavación (¿de qué forma es lo mismo que ser agua?), traes tres sentidos
de la palabra: - recolectar, - sacar, -extraer. Lo interesante es que al
extraer, al excavar, al sacar, dices que ya no estamos hablando de materia,
sino de memoria.
En
ser caja te da cuenta (y nos haces dar cuenta) del riesgo de la escultura: al
ser agua: perderse, al ser excavación: hundirse. Arriesgarse a perder la
cabeza. Un riesgo que corre todo escultor (y corriste ese riesgo, eso es más
que bueno)
En
ser lugar nos haces tomar consciencia de nuestras cabezas, de nuestro cerebro.
Y resaltas la comparación entre cabeza y paisaje, con lagos, con cavernas, con
lugares insondables. Somos un paisaje vivo, tal como la tierra puede ser una
gran cabeza. (¿cómo nos harías saber que un lugar es parte de una gran cabeza?)
En
ser hoja sales otra vez del interior del cráneo y vuelves a la piel, a su
percepción del espacio. Normalmente asumimos que el espacio se nos revela por
los ojos o por los oídos, pero tú quieres comprometerte con la sensación que
tiene la piel del espacio. Tal como las hojas, sin ojos y sin oídos, saben
perfectamente de su espacio, por dónde crecer, a través de su piel de ser
hojas.
¿Cómo
puedes trabajar más esta piel de las hojas y su comunicación con el espacio? No
tapar su piel sino, precisamente, señalar su relación?
Esto
sobre la reseña, y en conexión con esto tu reflexión sobre tu trabajo:
Pensaste
en la huella que dejan las hojas. Pensaste en dejar un rastro de por dónde
habías pasado. Recolectaste hojas. Y luego hiciste la conexión entre las hojas
y tu medio natural, la pintura. Pero, como medio conocido, pensaste más en la
pintura, te atrapó el deseo de la pintora.
La
pregunta de la que partiste: ¿cómo puedo hacer para que estas hojas dejen su
huella?
Entonces,
para que esa pregunta pueda seguir viva, y la puedas seguir trabajando, te
pregunto: ¿cómo huir del impulso formalizador, del impulso de “componer”, de
estetizar? Porque cuando se ordena algo en virtud de nuestras ideas de belleza,
ya lo “utilizamos”, ya negamos su propio orden, su propia estructura.
Y
podemos preguntar: ¿cómo dejan las hojas huella cuando yo no intervengo?
(¿en
los fósiles?, ¿el gusano que es verde de tanto comer hojas?, ¿en la sombra que
hacen en la tierra y por lo cual algunas plantas no pueden crecer debajo y en
cambio los animales lo agradecemos como refugio del sol?, ¿en las hojas que
caen al agua y alimentan peces?, ¿cuando tiñen el suelo al caer?
¿De
qué forma ellas mismas dejan huella? ¿Puedo ver qué formas componen, qué
composiciones hacen si yo no intervengo? ¿Puedo aplicar las 9 visiones de la
naturaleza a ese ser huella de las hojas? ¿son agua, son caja, cómo son memoria
del lugar? ¿cómo perderse en esas huellas de las hojas, en esas composiciones que
se hacen al caer o con la intervención de otros animales diferentes a mí?
¿cuánto tiempo necesitan para dejar huella ellas mismas o para hacer una
composición, a veces milenios, a veces un instante? ¿Puede ver sus propios
pigmentos dejar huella?
Por
otro lado tienes tu relación con las hojas desde el encuentro piel a piel.
Tu
trabajo parte de querer colaborar, unirte a esas hojas para permitirles dejar
sus huellas, hacerte cómplice de las huellas, pero de pronto es posible que
haya sido abrumado por los medios conocidos, la pintura conocida, y por la
composición conocida (aquella que sabemos “bella”). ¿Cómo desprenderme de lo
conocido y hacer caso a las huellas de las hojas, para que ellas me enseñen a
dejar huella a mí misma? (El tiempo para ver, para excaarvar, para detenerse en
ellas, del que hablan Víctor y Camilo?)
Haberlas
asumido una vez pintadas, seguir observándolas, ver qué pasa con ellas, y hacer
esto parte de tu trabajo es muy sensible, ¿puedes permitirte volver a los
lugares y volver a mirar sus propias huellas?
Nota
total: (en discusión, pues no hay bitácora)
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Trabajo
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Texto
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bitácora
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|
43 Fue valiente, y lo agradezco,
arriesgarse a perder la cabeza no es cosa que se vea todos los días, y te
agradezco el texto que me enviaste. Hay mucho por explorar, no te pongo más
nota, porque quisiera que te comprometieras con la exploración que comienzas,
si me lo permites te reto más y más.
|
40 tu escritura se compromete
con el texto de Didi-Huberman, pero sé que puede dar más, que puedes
ampliarlo, explorarlo, hacerlo huella de tu trabajo.
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0 No hay bitácora (Laura
presentó una bitácora de lo no ocurrido, ¿qué se puede hacer en tu caso?)
|
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